Si amanece el día y no están, tus manos puestas sobre mí,
le cuesta tanto al cuerpo empezar, por miedo a acostumbrase a estar sin ti.
Si a la tarde fría se van sumando las ausencias y el azar,
el gris de las cortinas y el pan que ya no tengo con quien compartir...
Me duele tanto, tanto estar sin ti...
me cuesta tanto, tanto estar sin ti cambiándome la risa por una mueca
cristalina, la leña en mi interior no atiza, si tu respiración no me ventila,
cristalina, la leña en mi interior no atiza, si tu respiración no me ventila,
me duele tanto no tener tu vida...
me cuesta tanto mucho no verte en mi vida.
El sándalo y las velas en mi altar, sin tus rodillas no se ven igual,
las hadas no han venido a visitar las flores que están en el Aquedal,
la casa no imaginas como está y hablar del cuarto sobra está de más,
mi gato ya se duerme en el sofá, al que no dejabas de mirar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario